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El pasado día 2 de marzo ha sido el cuarto Concurso Nacional de Callos de Pola de Lena (Asturias) que ha dictado su sentencia de sabor y memoria
Ha sido en el municipio de Pola de Lena, bajo el cielo asturiano, donde la niebla acaricia los valles y el fuego custodia la tradición. En este certamen, donde el aroma a pimentón y el colágeno fundido narran historias de antaño, dos restaurantes, aparte del ganador, han ascendido al altar de los elegidos:
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Casa Farpón (Siero): Ha sido aquí, en las tierras de Siero (Asturias), donde la brasa es ley y el mimo es costumbre. Sus callos conquistaron un lugar de honor en el podio de la excelencia.
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La Consistorial (Mieres): En pleno corazón minero de Mieres, con el orgullo de quien guarda el secreto de la cuchara perfecta, trajeron a Lena un guiso que es abrazo y herencia, completando así la terna de los mejores de España.
Fue una jornada donde la gelatina se hizo arte y el tiempo, detenido en el borboteo de las ollas, coronó a estos maestros que mantienen viva la llama de nuestra gastronomía más auténtica.
Burgos saborea la gloria: Casa Avelino se corona en el altar de los callos
Como sentenció en su día el célebre gastrónomo Curnonsky: «La cocina es cuando las cosas tienen el sabor de lo que son». Y lunes, en el corazón de Asturias, los callos de Casa Avelino han sabido a victoria absoluta. El establecimiento burgalés ha grabado su nombre en letras de molde al alzarse con el primer premio del IV Concurso Nacional de Callos de Lena, consolidándose como el nuevo referente nacional de este plato castizo y eterno.
Una batalla de cuchara y fuego
La competición, bautizada con el sugerente nombre de «La Callada por Respuesta», no dio tregua. En los fogones del Colegio Sagrada Familia El Pilar, 21 finalistas batallaron en directo frente a un jurado de excepción. Figuras de la talla de Xune Andrade, Juanjo Pérez y Gonzalo Pañeda (todos con una Estrella Michelin) y yo misma, custodiamos la pureza de la cata.
Finalmente, la balanza se inclinó hacia Burgos, dejando el podio de la siguiente manera:
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Casa Avelino (Burgos): Campeón nacional y receptor de los 1.500 € del premio.
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Casa Farpón Asador (Siero, Asturias): Una medalla de plata que ratifica la maestría local.
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La Consistorial (Mieres, Asturias): Bronce para un clásico de la cuenca minera.
«No hay amor más sincero que el amor a la comida», afirmaba George Bernard Shaw. Ese amor se sintió especialmente en una edición donde la geografía del sabor se expandió: casi la mitad de los aspirantes llegaron de fuera de las fronteras asturianas, con delegaciones de Madrid, Ciudad Real, Granada, Jaén y La Rioja
El certamen, organizado por el Ayuntamiento de Lena y la agencia Gustatio, ha vuelto a demostrar que los platos tradicionales son los que mejor vertebran nuestra gastronomía. Con el patrocinio de Trasacar y Caja Rural de Asturias, la cita se consolida como el «examen de selectividad» para cualquier chef que aspire a la excelencia en el tratamiento de la casquería.
Cuadro de Honor: Los 21 maestros del 2026
El nivel fue, en palabras de la organización, «excepcional». Estos fueron los establecimientos que lucharon por el trono:
Provincia |
Restaurantes Finalistas |
Asturias |
Arraigo, Bar Tiblos, Bar Villanueva, Casa Farpón, Casa Morán, Comidas Naon, Cubia, El Chigre 2.0, El Fartuquín, El Pintu, La Casona de la Montaña, La Consistorial. |
Madrid |
Casa Paulino, La Barra de la Tasquería, La Madreña, La Tonada Madrid. |
Otras |
Casa Avelino (Burgos), El Gallo (Granada), Juan Carlos Ferrando (La Rioja), La Rabiosa (Ciudad Real), Macorina (Jaén). |

