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Por Ana Belén Toribio Herrero
Calidad, precios competitivos y buen servicio con cocina japonesa con sabores occidentales
Como siempre pienso y digo el arte de comer bien es cada día más practicado por todos los que nos gusta el deleite.
A tan sólo unos kilómetros de Madrid, en el Centro de ocio Heron City de las Rozas, el más importante de España, se encuentra Yamato Sushi Bar. Un restaurante original con un ambiente familiar y cálido, atendido desde hace 12 años por sus propios dueños, que ofrecen a sus clientes la mejor versión del sushi fusión occidental.

El hecho de que sea atendido por sus propios dueños se nota en los cuidados y los pequeños clientes que disfrutan de tan original luga. Todo – y digo todo- en Yamato está cuidado.
Detrás de este Sushi Bar, único en su estilo, se encuentra una pareja de emprendedores venezolanos: Roberto Martínez Valladares y Laura Sabater. Roberto es comunicador audiovisual de profesión, que sin darse cuenta se fue convirtiendo en restaurador de la mano del chef y maestro japonés Go Shiga, un mentor del que pudo aprender el arte de la comida japonesa tradicional, para luego emprender el camino como sushiman mejorando y adaptando la técnica de manera autodidacta.
Por otra parte Laura, es diseñadora de modas. En Venezuela disponía de su propia marca Laura Sabater Haute Couture. Dejó todo aquello para convertirse en la cara más visible de Yamato Sushi Bar como Jefe de Sala. Laura es quién recibe y atiende a los clientes haciéndoles sentir como en casa.
Hace 12 años el sushi era poco conocido en España y existía poca cultura de comida japonesa, fueron Roberto y Laura los que incursionaron en este mercado, y es gracias al arduo trabajo que han conseguido mantener, con el pasar de los años, el buen servicio y la calidad de este restaurante.
En Yamato se han preocupado por adaptarse a la demanda del público español. Fiel a esa filosofía de empatizar con el de enfrente; ampliaron horizontes, cambiaron recetas y conquistaron los paladares y el bolsillos de los madrileños.
La clave de su éxito radica en tener la capacidad de ofrecer una variada carta con combinaciones de pescados e ingredientes únicos y a la vez platos calientes como los clásicos fideos Udón o el lomo de buey en teriyaki Chilly con chips de raíz de loto o el aderezo de atún con hebras de puerro frito, sólo por mencionar algunos.
Los platos estrellas son el Pintón Roll y el Yohan Roll. El Pintón es un roll único e inimitable, no lleva arroz y su relleno es salmón y aguacate pero es enrollado en plátano macho, es tempurizado y se acompaña con salsa de anguila. Roberto explica que este es uno de los platos favoritos de los cliente venezolanos, dicen que les trae buenos recuerdos. Por otra parte, está el Yohan Roll “venir a Yamato y no probarlo es un crimen” finaliza Roberto. Doy fe de esto.
“Nuestra mayor satisfacción es sentir que los clientes se van contentos y vuelven a visitarnos, es muy gratificante. Me buscan para que les recuerde que fue lo que comieron la última vez, voy indagando con ellos y casi siempre logro acertar. Muchos me dicen que los hacemos sentir como en casa y ese es nuestro compromiso” comenta Laura. “Yamato no sería lo que es hoy día si no fuera por esa atención personalizada que damos a nuestros comensales, que acompañada de un buen vino y de la capacidad de crear algo que los sorprenda te hace ganador de su confianza” agrega Roberto.
Durante el día la clientela de Yamato se compone por ejecutivos y trabajadores de importantes empresas radicadas en la zona que vienen buscando comer sano y a buen precio. En las noches y fines de semana visitan el local personas de las Rozas, Majadahonda, Torrelodones, de todo Madrid y más allá: “Tenemos clientes de todas partes: Toledo, Zaragoza, Valdemoro, Cercedilla, entre otras, que vienen cada fin de semana sólo a comer aquí, es algo realmente maravilloso”, dice Laura.
La decoración de Yamato Sushi Bar es agradable, sencilla, acogedora y de buen gusto, al fondo, presidiendo el salón de sólo 32 cubiertos hay un hermoso árbol de cerezo en la pared, realizado en grafiti y firmado por Pinche y Colorea. Es un restaurante ideal para compartir en familia, amigos o pareja. Es recomendable reservar sobre todo de viernes a domingo pues casi siempre está lleno.

Se lo recomiendo. A mí me sorprendió a la vez que me encantó. Esperaba uno más y me encantó algo único y original.











