Cremoso de queso ahumado del Parador de Alcalá de Henares. Donde la piedra de Alcalá se hace sabor. Celebran 40 años fundiendo tradición e innovación en el paladar. La mesa está servida. Foto: Alcalá Gasstronómica. Fomentur.
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En un lunes de febrero que amanece con promesas de azahar y piedra antigua, Alcalá de Henares no solo despierta como Ciudad Patrimonio de la Humanidad; despierta como el epicentro de un ritual donde el tiempo se detiene a la mesa
Ayer, 2 de febrero de 2026, las campanas de la ciudad de Cervantes no solo marcan las horas, sino que anuncian el inicio de la 40ª Semana Gastronómica, una efeméride donde el paladar se convierte en el cronista de nuestra historia.
Como bien decía el célebre Miguel de Cervantes: “El camino del precepto es largo, breve y eficaz el del ejemplo; pero más breve y eficaz es el del gusto”. Y es precisamente el gusto el que hoy toma la palabra en las calles complutenses.
Cartel de Semana Gastronómica. Siete días, 26 restaurantes y un solo destino: la excelencia. De FITUR a tu mesa, ven a descubrir por qué Alcalá es Patrimonio de la Humanidad también en el plato. Foto: Parador de Alcalá de Henares.
Un diálogo entre la memoria y la vanguardia
Esta no es una edición cualquiera. Son cuatro décadas de Alcalá Gastronómica–Fomentur, cuarenta inviernos transformando el producto de la tierra en poesía comestible. Un total de 26 restaurantes abren sus puertas para ofrecer una sinfonía en la que la tradición no es un ancla que nos retiene, sino el viento que impulsa las velas de la innovación.
En palabras de los maestros de la cocina local, el objetivo es partir de los «sabores reconocibles» para elevarlos a nuevas cimas con técnicas contemporáneas. Es una danza entre el ayer y el mañana. En Alcalá se asegura que cada comensal no solo alimente el cuerpo, sino también el espíritu.
Pulpo a la parrilla. El arte no solo se mira, se degusta. Del 2 al 8 de febrero, déjate seducir por los menús especiales de la 40ª Semana Gastronómica. ¿Ya tienes tu reserva?. Foto: Parador de Alcalá de Henares.
La gastronomía como destino y destino como gastronomía
Presentada recientemente por su presidente, Don José Valdearcos, en el escaparate global de FITUR, esta Semana Gastronómica es el broche de oro a una oferta turística que entiende que la cultura se lee en los libros, pero se siente en el mantel. Pasear por la calle Mayor y culminar el trayecto ante un menú diseñado con el alma es, quizá, la forma más honesta de conocer Alcalá.
Durante estos siete días, hasta el 8 de febrero, Alcalá nos regala no una, sino veintiséis constelaciones de sabor.
Los menús, armonizados con la elegancia de vinos seleccionados, son invitaciones a un viaje sensorial. No se trata simplemente de nutrirse; se trata de crear un «recuerdo memorable», ese que queda grabado en la memoria del gusto y que, como un imán invisible, nos obliga a volver una y otra vez a esta ciudad de letras y fogones.
Taco de cochinillo deshuesado. 40 años de pasión por la cocina. Brindan por la historia viva de Alcalá Gastronómica–Fomentur con bocados que miran al futuro sin olvidar sus raíces. Foto: Parador de Alcalá de Henares.
Un elenco de sabores: ¿dónde vivir la experiencia?
La mesa está servida y el mantel, impecable, espera a los buscadores de emociones. Desde ayer, puedes realizar tu reserva y ser parte de esta historia viva en cualquiera de estos ilustres establecimientos:
1888
Abrasador Casa Benito
Ambigú
Antológico
Caiko Smokehouse
El Encín Golf
Eximio
Híbrido Experience
JCR Sacromonte
Ki-Jote
La Cúpula
Asador Parrilla La Ermita
Las Nubes El Corte Inglés
Magistral Gastrotaberna
Martilota
Mesa 12
Nino
Nubium
Santo Tomás – Parador de Turismo
La Cátedra – Hotel El Bedel
Plademunt. El Restaurante Imaginario
Sacromonte II
Santissimo
Skrei Noruego
Terranostra
La Terraza del Mercado
El postre de la eternidad
La gastronomía en Alcalá es, en esencia, un acto de amor y resistencia. Resistencia al olvido de nuestras raíces y amor por la belleza de lo nuevo. “La cocina de un pueblo es el único paisaje que se puede meter en la cazuela”, decía Josep Pla, y hoy ese paisaje alcalaíno brilla con una luz propia de 40 años de excelencia.
No pierdas la oportunidad de ser parte de esta oda al paladar. Porque en Alcalá de Henares, cada bocado es una página escrita en el gran libro del placer de vivir.