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La Feria internacional de Turismo (FINE) presenta en Valladolid novedades y tendencias en el sector. “Cantabria brinda” da a conocer sus vinos con originales experiencias de enoturismo
La Feria Internacional de Enoturismo Española (FINE) ha reunido en Valladolid a profesionales procedentes de 26 países de distintos perfiles: bodegas, hoteles, rutas, turoperadores y agencias de viajes que operan en este segmento. La diversidad de la oferta enoturística estuvo representada por 140 bodegas, hoteles y territorios de España, Portugal, Sicilia, Champagne y la ruta Stajerska de Eslovenia, ubicados en más de 50 regiones vitivinícolas de estos cinco países.
Algunos de los participantes aprovecharon para presentar sus novedades, como Cantabria Brinda; una asociación nueva que pretende dar a conocer las doce bodegas abiertas al enoturismo en esta región. Los vinos tintos se extienden por el interior, sobre todo en valles Pasiegos, mientras que los blancos se ubican en Castanedo, Somo y demás zonas surferas. “El turista no se espera que haya bodegas en esta región y nosotros desde Wine two trip queremos ayudar a fomentar el enoturismo en Cantabria», señala Rafael López-Alonso. “Se trata de dar a conocer estas bodegas para ofrecer experiencias gastronómicas originales como catas en conserveras, barcos o queserías”, destaca. Los vinos que presenta Cantabria son costosos de elaborar, y cuentan con variedades de uva como albariño, godello, chardonnay, además de la singularidad que aportan dos variedades alemanas; riesling y gewürztraminer.
Vino y enoturismo
Seis mujeres se sentaron para hablar de vino y enoturismo en una mesa redonda, incluyendo su moderadora la sumiller e influencer Meritchell Falgueras. El tema, en principio, podría parecer obvio: “¿Cuál es el papel del vino en el enoturismo?” Participaron Sofía Atienza, de Lacrima Terrae; Alejandra Pedrosa, de Abadía Retuerta; Carmen Giménez Alvear, de Bodegas Alvear; María Nieto, de Bodegas Protos y Virginia Villanueva, de Bodega Dehesa de los Canónigos.
Sofía Atienza, de la consultora Lacrima Terrae, con más de 200.000 seguidores en Instagram, señaló que “el enoturismo es una oportunidad de seguir hablando del vino sin hablar de él; ya que se pueden contar cosas sobre territorio, cultura, singularidad, sin hacer necesariamente alusión al alcohol”.
Carmen Giménez Alvear, vicepresidenta de Bodegas Alvear, considera que las regiones enoturísticas tienen distintas historias que contar. Y aprovechó para recordar las aportaciones singulares, por ejemplo, de los vinos generosos y su crianza biológica, como contribución de España al mundo del vino. Informó, asimismo, de que su bodega tiene el objetivo de digitalizar el archivo histórico de la familia Alvear, que parte del siglo XVIII. Giménez Alvear considera que el reto de las bodegas es crear experiencias únicas; explicar cosas que emocionan y que la gente conozca en profundidad lo que ha visitado.


