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Karim regresa a los Teatro Luchana con ‘Humor negro’
Para unos iconoclasta, crápula y borde, para otros sencillamente un cachondo. La pandemia, los políticos y la geopolítica. Sexo, familia, tu pueblo y el cambio climático… Nada ni nadie (ni siquiera el público) se libran de su sardónica guadaña, mano a mano con Madamdarina.
El humor ha muerto
“El humor ha muerto porque ya no nos atrevemos a reírnos de nada”, apunta el único cómico capaz de matar al humor matándote de risa. Karim en estado puro. 50.000 espectadores llenaron las funciones de su anterior espectáculo ‘Sólo para adultos’ en los Luchana. Sin perder la esencia que les cautivó durante cinco temporadas, ‘Humor negro’ evoluciona de la comedia mágica hacia una ironía aún más ácida, pero inteligente y cargada de mensaje.
Karim es un boxeador infatigable que golpea directo a los tabús de esta sociedad post-pandemia “cada vez más estereotipada y políticamente correcta donde todo nos ofende y el humor ha muerto”, subraya (ya se empieza a poner un poco pesado). Al cabo de 80 minutos y unos cuantos derechazos a la mandíbula, el espectador sale de la sala de lo más aliviado.
“El público quiere reírse ahora más que nunca. Así que aquí nos reímos hasta de la muerte”, explica Karim. En otra vuelta de tuerca a la parodia, ‘Humor negro’ rinde homenaje a humoristas históricos que marcaron su vida, desde Gila y Eugenio al recientemente fallecido Quique San Francisco. Entonces, ¿quién se muere?… Interpretada por Angi Amaya, hasta La Parca quiere ser una comedianta más sobre el escenario, deseosa de recibir los aplausos del público.


