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Madrid alza la copa: el Salón Peñín celebra 25 años de excelencia vinícola

Tiempo de lectura: 5 minutos

IFEMA se convirtió en la ciudad efímera del vino: historias, aromas y 1.600 etiquetas

Madrid celebró su fiesta del vino con los mejores. El pabellón 6 de IFEMA era, desde primera hora, un latido constante: una ciudad efímera donde no cabía un alfiler. Durante día y medio, el Salón de los Mejores Vinoscreado hace ya 25 años por el escritor y periodista José Peñín— reunió en un mismo escenario a los grandes nombres del viñedo español y a las nuevas voces que reclaman espacio entre las élites.

Los vinos de Tempos Vega Sicilia, Macán y Alión, estuvieron en el Salón Peñín.
Los vinos de Tempos Vega Sicilia, Macán y Alión, estuvieron en el Salón Peñín.

Vinos con la impronta templaria de Terra Alta (Les Vinyes del Convent), Ribera del Duero dispuesta a reinterpretarse (Vivaltus), Vega Sicilia o Abadía Retuerta fueron algunos de los convocados en el Salón Peñín. Etiquetas que sorprenden por su audacia y otras que reivindican la tradición desde la serenidad de la excelencia. Más de 1.600 vinos de 350 bodegas, todos ellos calificados entre 90 y 100 puntos en la Guía Peñín 2026, elevaron el listón de esta edición 2025. Un pódium excepcionalmente poblado en un año en el que la calidad del vino español ha sido especialmente brillante.

El mapa del salón era, en sí mismo, un viaje: 84 zonas productoras nacionales e internacionales, desde Argentina hasta Hungría, desde Rueda hasta Jerez. Las enormes dimensiones del pabellón se transformaban en un tejido de calles y esquinas donde cada bodega mostraba sus vinos con mayor puntuación.

El enólogo berciano Raúl Pérez pasó por el Salón Peñín.
El enólogo berciano Raúl Pérez pasó por el Salón Peñín.

La atmósfera era festiva con bodegueros saludándose como viejos compañeros de viaje. Por allí se dejaban ver figuras conocidas del sector: Enrique Valero, de Abadía Retuerta, aún envuelto en el eco mediático que dejó la llegada del “torbellino Banderas” para celebrar la boda de su hija. Valero destacó cómo estos eventos “no sólo benefician a un hotel o bodega, sino a todo un ecosistema formado por pequeños productores, artesanos, proveedores, restaurantes y pueblos de una España interior que lucha por revitalizarse.  Raúl Pérez, el enólogo leonés que revolucionó el panorama vinícola gallego y puso en el mapa a su pequeño pueblo gracias a la excelencia de sus vinos, recordó la pesadilla de los incendios de este verano cuando casi pierde sus viñedos. “Un milagroso cambio de viento los salvó”, añade. Raúl Pérez se mostró feliz con su visita al Salón Peñín: «Aquí uno viene a ver viejos amigos y a descubrir nuevas almas del vino», comentaba copa en mano.

Rutas para perderse y encontrarse

Las rutas propuestas invitaban a caminar sin prisa: Rutas de contrastes, entre las que se encontraban, entre otras, Chozas Carrascal: Materia 2020 (Utiel-Requena), Bodegas Vivaltus: Vivaltus 2020 (Ribera del Duero) o Bodegas José Pariente: José Pariente Finca Las Comas 2019 (Rueda). En Grandes vinos con edad, Bodega CM Matarromera:  CM Finca Valdehierro 2015 (Cigales); Abadía Retuerta: Pago Negralada 2015, ó La Rioja Alta, S.A.: Gran Reserva 890 La Rioja Alta 2011. En el apartado de Por Descubrir, un guiño a proyectos emergentes que reclaman atención, pudimos ver Bodegas Casal de Armán: Armán Finca Os Loureiros 2023, Bodegas y Viñedos Merayo: La Gineta 2023 (Bierzo) o Dominio de Bienamado: Caray Viñedos Seleccionados 2022 (Toro).

El legado Peñín

Esta edición, la número 25, era un homenaje tácito a José Peñín, periodista leonés a quien se debe el eco mediático internacional de la calidad de nuestros vinos, gracias a sus publicaciones. Treinta años después, sus guías siguen marcando criterio y navegando en el comercio internacional como referencia principal sobre los vinos españoles. La Guía Peñín, creada en 1990, sigue siendo la más consultada del mundo sobre vinos españoles y referencia internacional en comercio y exportación.

Las voces del Salón: proyectos que cuentan territorios

La enóloga Begoña Jovellar presentó sus vinos de Ribera del Duero y de Rueda.
La enóloga Begoña Jovellar presentó sus vinos de Ribera del Duero y de Rueda.

Bodegas Jovellar: El tiempo como filosofía

Begoña Jovellar, la gran enóloga a la que se recuerda por su brillante paso por Vega Sicilia, resumía así su proyecto (Bodegas Jovellar), presente en Rueda, Ribera del Duero, Arlanza y Rioja: “Crianzas prolongadas, madurez antes de salir al mercado y una idea clara de estilo”. «Nuestro secreto es simple: dar tiempo a los vinos».  Su filosofía es esperar a la madurez óptima antes de lanzar cada referencia. Sobre su Ribera del Duero 2022, Begoña lo define como «un vino de libro. Están todos los aromas que deben estar, y la madera bien puesta, y ese toque de vainilla». En cuanto a su vino de Rueda 2022 lo califica de sorprendente”. “Es un vino de crianza con toda la potencia de la barrica, de la botella. Ambos vinos tienen mucha potencia en la botella”.

Marqués de Vargas: un clásico que mira lejos

Fundada en 1840, la bodega mantiene un equilibrio impecable entre fruta y madera, según describe Fede Walliczek, responsable de marketing de Bodegas Marqués de Vargas. Su stand con 7 vinos con máximas puntuaciones presentaba Marques de Vargas 2020 y Hacienda Pradolagar (Rioja), una de las grandes apuestas del marqués de Vargas: tempranillo y mazuelo dialogan de forma equilibrada. La marca ha extendido sus raíces a Ribera del Duero donde ha adquirido Conde San Cristóbal, que produce el rosado Conde de San Cristóbal Flamingo Rosé 2024, a 880 metros de altura.  De Ribera del Duero, en Peñín, también se mostraron: Conde de San Cristóbal Oydor 2019, Conde de San Cristóbal 2022, y Conde de San Cristóbal Reserva Especial. En cuanto a Rías Baixas, estuvo presente Bodega Pazo de San Mauro con su Pazo San Mauro Albariño 2024.

Vivaltus: una reinterpretación de la Ribera del Duero

César Martínez, manager de bodega Vivaltus (Curiel del Duero. Valladolid), describía con entusiasmo un proyecto vinícola en Ribera del Duero que comenzó en 2016 con la familia Berruet, incluyendo a Jean-Claude Berruet, el ex enólogo de Petrus. El objetivo principal del proyecto es reinterpretar Ribera del Duero, con un enfoque en la singularidad de cada pueblo, buscando un estilo diferente y único, alejándose de los prejuicios tradicionales sobre cómo debe ser un vino de la región. César destacaba la importancia de la tipología de suelo de cada pueblo y la elaboración de vinos individuales para cada uno, seguido de un ensamblaje preciso y sensible. Los vinos galardonados, en zona de podio: Le Fleur y Vivaltus 2023.

Pedro Botana, de Casal de Armán (Ribeiro).
Pedro Botana, de Casal de Armán (Ribeiro).

Ribeiro: la treixadura en plenitud

Pedro Botana, de Casal de Armán, mostraba sus vinos de Ribeiro en los que se apreciaba la explosión aromática de la treixadura y los matices que aporta. Una cata de Ribeiro confirmó la versatilidad de la treixadura y su potencia aromática. Botana presentó vinos gallegos, específicamente de la región de Ribeiro, en la provincia de Orense. Se centraba en la variedad treixadura y en vinos que incorporan albariño y godello.  También destacaba un vino plurivarietal con un toque de barrica y un vino 100% treixadura con 10 meses de barrica de roble francés.

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