Con un aura mística, la noche de San Juan desplegó su manto estrellado para acoger la Cena al Aire Libre de la Commanderie de Burdeos
Una sinfonía de sabores y sensaciones que danzó al compás de los vientos de estío. El idílico escenario, enmarcado por el crepúsculo, fue testigo de una fusión gastronómica magistral, orquestada por el virtuoso chef gallego Diego Guerra. «La vida es una combinación de magia y pasta», y en esta velada, la magia se sirvió en cada plato, desde los etéreos berberechos al curry verde hasta la tradicional sardinada, los suculentos cortes de ternera gallega a la barbacoa, y la fascinante estación de pulpo en vivo. Cada bocado ha sido un verso que dialogaba con la complejidad y riqueza de los vinos, realzando su esencia. Entre brindis y confidencias, commandeurs y profesionales compartieron la alegría de un encuentro donde «el vino es poesía embotellada», pero la solemnidad, tan inherente a los vinos de Burdeos, halló su espacio sagrado.
Vinos de Sauternes-y-Barsac.
Reconocimientos: impulso al vino de Burdeos en España
En el preludio del Capítulo de Verano, bajo el amparo de la tradición, Daniel de Busturia (Maître de Honor) y Javier Fernández Piera (Chancelier) honraron la dedicación y el esfuerzo. «Dar el ejemplo no es la principal manera de influir en los demás; es la única manera», y así, Cándido Blanco, el alma de En Copa de Balón, recibió el diploma Disciple de Burdeos. Un justo reconocimiento a su labor incansable en la difusión de la cultura y los vinos de Burdeos. Tejiendo una red que abarca desde la distribución hasta los establecimientos hosteleros y, de manera especial, sus vinotecas. La Casita, su joya de reciente apertura, ya se ha convertido en un faro para los amantes del buen vino. Con una cava dedicada a los vinos bordeleses y siendo ya un punto de encuentro para la Commanderie de Madrid. Este galardón, que antes encontró morada en las manos del sumiller Carlos Echapresto de La Venta de Moncalvillo, reafirman el compromiso con quienes, con pasión, elevan el estandarte del vino.
De izda. a dcha: Javier Fernández Piera (Chancelier) y Daniel de Busturia (Maître de Honor) honraron a Cándido Blanco, dueño de En Copa de Balón.
La jornada culminó en un brindis multitudinario, bajo los cielos madrileños. Brindis que selló la noche de San Juan con una promesa de camaradería y una admiración profunda por los vinos de Sauternes y Barsac. La Commanderie de Bordeaux de Madrid, cual guardiana de un legado, reafirma su compromiso con la cultura del vino, forjando experiencias que son «un viaje de descubrimiento». A través de catas didácticas, encuentros gastronómicos y el merecido reconocimiento a los promotores del sector, han tejido un tapiz de eventos. Por ejemplo, los «Promenade Bordelaise», almuerzos didácticos que exploran cada AOC de Burdeos, y el tradicional viaje anual. Más de 100 vinos de 50 bodegas han sido catados, y cada mes ha sido una celebración. Esta puesta en valor de los vinos de Burdeos en la capital española, junto al homenaje a sus defensores, refuerza su presencia en el mercado nacional, porque «el vino es luz de sol, unida por el agua».