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Septiembre viene cargado de todo tipo de citas gastronómicas para alargar el verano en las Islas Baleares
Cada rincón del archipiélago balear está repleto de sabores y aromas que capturan la verdadera esencia de cada isla, creando así una oportunidad única para aquellos que quieran vivir una gran experiencia culinaria. Tanto es así que, bajo el brillo resplandeciente de las «Estrellas Verdes», un reconocimiento que premia la excelencia y la sostenibilidad gastronómica, Islas Baleares se enorgullece de revelar sus secretos culinarios más preciados.
Este galardón refleja el compromiso de los restaurantes de la región con la sostenibilidad, respetando los ritmos naturales y adoptando iniciativas innovadoras que cuidan el medioambiente mediante una gestión responsable de los recursos y la reducción de residuos. Maca de Castro, ubicado en el Port de Alcudia en Mallorca, y Andreu Genestra, en Capdepera, se destacan como auténticos embajadores de las Islas Baleares en este prestigioso reconocimiento.
Si bien, los visitantes de las islas también pueden acercarse a la gastronomía balear a través de los diferentes mercados locales que recorren el territorio. Todos ellos preparados para ofrecer una experiencia gastronómica singular.
El tesoro líquido mallorquín
Conocido por su alta calidad y sabor inigualable, el aceite de oliva mallorquín es el resultado de siglos de tradición y cuidado artesanal. Las olivas se cosechan cuidadosamente a mano y se prensan utilizando métodos tradicionales para preservar todos los aromas y sabores característicos. De esta manera, se consigue un aceite de oliva virgen extra de color dorado, con un aroma frutado y un sabor suave.
Este aceite es muy apreciado tanto en la cocina mediterránea como en la alta gastronomía internacional, ya que realza el sabor de cualquier plato. Entre los lugares más emblemáticos donde encontrar este producto está el Mercado del Olivar en Palma, donde los visitantes pueden descubrir los secretos de su producción y disfrutar de catas que resaltan su sabor distintivo.
Sin embargo, uno de los principales atractivos de este lugar es la posibilidad de acceder a la planta superior del mercado, donde se ubican diversos restaurantes que ofrecen la opción de preparar y degustar los productos adquiridos, brindando así una experiencia culinaria completa.
Por otro lado, en el mercado de Santa Catalina los visitantes pueden deleitarse con la frescura y variedad de productos locales, desde frutas y verduras hasta pescados y mariscos recién capturados. También en mercado de Pere Garau, conocido por su animado ambiente y sus puestos de comida tradicional, se pueden saborear auténticos platos mallorquines como la sobrasada, la ensaimada y otras delicias culinarias.


